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El proyecto sobre Bienestar subjetivo, mucho más que una encuesta

20/04/2017 Laia Curcoll

“La vida está llena de alternativas, reflexiona”. Esta frase en un collage de manos de cartulina de diferentes colores o un mural sobre los derechos de los niños son algunos de los trabajos que el equipo de encuestadores del proyecto de Bienestar subjetivo de la infancia de Barcelona se encuentra en los pasillos de la escuela Mestre Morera, en el barrio de Ciudad Meridiana, en su camino hacia el aula de informática. Se nota que la escuela pone atención en la educación emocional y al bienestar de los chicos y chicas. Pero más allá de esta percepción, lo que cuenta es la opinión de los mismos niños y niñas y, por eso, son los alumnos de 5º y 6º los que responden la encuesta a través de ordenadores y tablets, en el aula de informática.

Durante esta fase del trabajo de campo,
ya se está notando que el proyecto de Bienestar subjetivo
es mucho más que una encuesta.

“Vosotros habéis sido escogidos aleatoriamente para representar a todos los niños y niñas de vuestra misma edad de la ciudad de Barcelona”, explica Joana Pagès, miembro del equipo del trabajo de campo. Y es que Mestre Morera es solo una de las más de 50 escuelas que el equipo del trabajo de campo habrá recorrido entre los meses de enero y abril para hacer el trabajo de campo del proyecto Bienestar subjectivo de la infància en Barcelona. Y durante esta fase del trabajo de campo, ya se está notando que el proyecto es mucho más que una encuesta.

“Ha sido una experiencia curiosa porque no pasa cada día que te encuesten ni tampoco que personas que están haciendo un proyecto importante te pregunten cosas sobre ti: me ha hecho sentir importante”, nos explica una alumna de la escuela Mestre Morera al final de la encuesta.

Natàlia, Jordi y  Joana explican el funcionamiento de la encuesta en la Escuela Mestre Morera

Esta misma mañana han estado en La Farigola de el Clot, donde han tenido dos sesiones de encuesta. En total habrán encuestado a 4.000 niños y niñas de entre 10 y 12 años que, por primera vez en una muestra representativa de ciudad, habrán respondido ellos mismos a cuestiones importantes relacionadas con su bienestar.

“Ha sido una experiencia curiosa
porque no pasa cada día que te encuesten
ni tampoco que personas que están haciendo un proyecto importante
te pregunten cosas sobre ti: me ha hecho sentir importante”.

Después de las 7 primeras preguntas, que se responden simultáneamente a modo de entrenamiento, los niños y niñas van respondiendo individualmente, y cada cual a su ritmo, las 51 preguntas que incluye la encuesta. Natàlia, Joana y Jordi responden una por una las dudas que van saliendo.

“Si se ha estropeado el lavaplatos, ¿pongo que tenemos o que no?”, pregunta una niña de 5º de la Farigola de el Clot. Otras veces, las dudas de los alumnos son más reflexivas. “Aquí, donde pone si he hecho daño expresamente a alguien, ¿qué pongo si lo iba a hacer pero me pillaron antes?”, pregunta otro. En estos casos, Natàlia Gonzàlez, Joana Pagès y Jordi Solsona los acompañan para que encuentren ellos mismos la respuesta más adiente.

Jordi y Natàlia resuelven dudas en la escuela La Farigola de el Clot

 

De la emoción de una nueva experiencia al interés en el proyecto

Es importante que los niños y niñas no se influencien entre ellos, de forma que se favorece un clima de silencio y concentración: “Pensad que, a pesar de que la encuesta es anónima, las preguntas que tendréis que responder son personales, no hace falta que lo comentéis con el compañero o compañera”, explica Natàlia en el inicio de la sesión. También les explica que el hecho de responder la encuesta es voluntario, que tienen la opción de parar el cuestionario en cualquier momento y también la opción de saltar alguna pregunta, si no quieren responderla: los niños tienen derecho a ser escuchados, pero también tienen el derecho a no responder.

Poco a poco, la emoción abre paso al interés: ¿Qué harán con las respuestas?, ¿De qué servirá?, ¿Se encontraran soluciones a los problemas que se detecten?

Uno de los objetivos es conocer cuál es la situación del bienestar de los niños y niñas en la ciudad; pero no solo eso, sino que se trata de encontrar posibles vías de mejora. Por eso, a partir del curso próximo, una vez recogidas todas las respuestas, el Institut Infància i Adolescència volveremos a las aulas para analizar los resultados con los chicos y chicas. De esta diagnosis compartida y del debate sobre los “porqués” de unos resultados u otros, es de donde surgirán las propuestas de actuación para dar a conocer al Ayuntamiento, que ayudaran a mejorar su bienestar.

El Institut Infància i Adolescència hemos adaptado la encuesta de Children’s World para que se pueda responder por ordenador o tablet.

La importancia de hacerse las preguntas pertinentes

Al final de la sessiós se pide a los participantes que respondan lo siguiente: cuáles son las preguntas que más les han gustado, cuáles las que menos y si han echado de menos alguna.

Éstas son algunas de las valoraciones que se han recogido, desde el inicio del trabajo de campo hasta ahora, sobre las preguntas que más les han gustado o sorprendido:

  • La mayoria de preguntas me han gustado porque te hacen pensar en cosas que normalmente no piensas.
  • Hay preguntas que son difíciles de responder porque te hacen pensar bastante.
  • Me ha sorprendido que me preguntaran cuántas veces me peleo con mi hermana, porque a mí no me parecía importante y viendo que era una de las preguntas, ahora pienso que sí que lo es.
  • Me ha sorprendido la pregunta de los Derechos de niños y niñas, porque no sabía que existían.
  • Me ha gustado porque hay cosas que no dices nunca porque te da vergüenza explicar y lo puedes decir en la encuesta.
  • La pregunta que más me ha gustado es ‘si estoy bien con mi familia’ porque es de 10.
  • Las preguntas que más me han gustado son todas, porque son fáciles y así te das cuenta de cómo eres de afortunado.
  • La pregunta que más me ha gustado es la de si tengo móvil porque no tengo y la mayoría de gente sí y me gusta que lo sepáis.
  • Me han gustado las preguntas sobre los sentimientos porque creo me han ayudado a ver algunas opiniones que tenía, pero que no las sabía.
  • Me han gustado todas porque son sobre temas importantes para mi.

Las preguntas que han gustado, las que no
y las que han echado en falta
se tendrán en cuenta
de cara a nuevas encuestas.

Pero no todo es tan bueno. La encuesta hace aflorar algunas situaciones de carencia de bienestar entre los niños y niñas y, por eso, no en todos los casos las preguntas son agradables de responder. Estos son algunos comentarios sobre las preguntas que no los han gustado:

  • Las de si he viajado el último año fuera de España no me han gustado porque me he dado cuenta que estoy muy poco con mi padre.
  • Les de cómo me siento. Porque no me siento bien.
  • Las de si tienes muchos problemas con los amigos o amigas porque era demasiado personal.
  • Las preguntas que menos me han gustado han sido las de responder con una escalera de cero a diez, porque creo que tendríamos que poder poner como nos sentimos y no responder con números.

El cuestionario que responden los 4.000 niños y niñas de Barcelona se ha adaptado de la encuesta Children’s World para poder obtener datos homologados a nivel internacional que permitieran comparar el bienestar de los chicos y chicas de Barcelona con lo otros lugares del mundo. Esto ha hecho que algunas cuestiones que se hubieran podido preguntar, hayan quedado fuera del cuestionario. Los chicos y chicas han echado de menos las siguientes:

  • ¿Crees que a alguien cercano a ti le hacen bullying?
  • ¿Alguien de tu familia tiene una enfermedad?
  • ¿Tienes obstáculos en tu vida?
  • ¿Te sientes mal en la escuela?
  • ¿Hay peleas en casa?
  • ¿Te gustaría vivir con otra familia?
  • Temas relacionados con la alimentación.
  • Tendría que haber preguntas sobre la contaminación porque afectan al bienestar.

Todos estos comentarios, tanto las preguntas que han gustado, como las que no y las que han echado de menos se tendrán en cuenta de cara a nuevas encuestas, puesto que la voluntad del Instituto es poder repetir esta experiencia de forma periódica.

El derecho a ser escuchados y su papel como ciudadanos

Al final de las encuestas, se favorece un espacio de puesta en común entre los chicos y chicas y el equipo del proyecto, ya sea antes de cerrar la sesión o bien de forma informal, a los pasillos, mientras recogen. Sorprende ver el agradecimiento de muchos chicos y chicas al simple hecho de ser preguntados. “Me ha parecido muy bien que el Ayuntamiento se interese por nuestros problemas”, decía un chico al final del cuestionario.

«Me ha parecido muy bien
que el Ayuntamiento
se interese por nuestros problemas»

Los niños y niñas tienen derecho a ser escuchaos, especialmente sobre las cuestiones que los afectan, tal y cómo recoge la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. Pero este derecho todavía no es suficiente efectivo, tal y como ya denunciábamos en este vídeo sobre ‘El derecho de los niños y niñas a la ciudad’ el pasado mes de diciembre. Justamente en esto se basa este proyecto, en el derecho a ser escuchados y en el reconocimiento de los niños y niñas como ciudadanos activos y de pleno derecho que pueden formular sus propias propuestas de política pública.

Este proyecto se basa en el derecho a ser escuchados
y en el reconocimiento de los chicos y chicas
como ciudadanos activos y de pleno derecho.